sábado, 6 de noviembre de 2010

tuberculosis pulmonar

Tuberculosis pulmonar

Es una infección bacteriana contagiosa que compromete principalmente los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos.

Causas, incidencia y factores de riesgo

La tuberculosis es causada por la bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis (M. tuberculosis) y se puede adquirir por la inhalación de gotitas de agua provenientes de la tos o el estornudo de una persona infectada. Esto se denomina tuberculosis primaria.
En los Estados Unidos, la mayoría de las personas se recupera de la infección de tuberculosis primaria sin evidencia posterior de la enfermedad. La infección puede permanecer dormida o inactiva (latente) por años; sin embargo, en algunas personas se puede reactivar.
La mayoría de las personas que presentan síntomas de una infección de tuberculosis resultaron primero infectadas en el pasado. Sin embargo, en algunos casos, la enfermedad puede reactivarse en cuestión de semanas después de la infección primaria.
Las siguientes personas están en mayor riesgo de tuberculosis activa:
  • Los ancianos
  • Los bebés
  • Las personas con sistemas inmunitarios debilitados, por ejemplo, debido a SIDA, quimioterapia o medicamentos antirrechazo administrados después de un trasplante de órgano
El riesgo de contraer la tuberculosis aumenta si uno:
  • Está en contacto frecuente con personas que padecen la enfermedad
  • Padece desnutrición
  • Vive en condiciones de vida insalubres o de hacinamiento
Los siguientes factores pueden incrementar la tasa de infección tuberculosa en una población:
  • Aumento de las infecciones por VIH
  • Aumento en el número de personas sin hogar (ambiente de pobreza y mala nutrición)
  • Aparición de cepas de la tuberculosis farmacorresistentes
En los Estados Unidos, hay aproximadamente 10 casos de tuberculosis por cada 100,000 personas; sin embargo, las tasas varían tremendamente por área de residencia y clase socioeconómica.
Ver también: tuberculosis diseminada

Síntomas

La fase primaria de la enfermedad normalmente no causa síntomas. Cuando los síntomas de tuberculosis pulmonar ocurren, pueden abarcar:
  • Tos (algunas veces produciendo flema)
  • Expectoración con sangre
  • Sudoración excesiva, especialmente en la noche
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Pérdida involuntaria de peso
Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad:
  • Dificultad respiratoria
  • Dolor torácico
  • Sibilancias

Signos y exámenes

El examen puede mostrar:
  • Dedos hipocráticos en manos y pies (en personas con enfermedad avanzada)
  • Agrandamiento o sensibilidad de los ganglios linfáticos en el cuello u otras áreas
  • Líquido alrededor del pulmón
  • Ruidos respiratorios inusuales (crepitaciones)
Los exámenes pueden abarcar:

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es curar la infección con fármacos que combatan las bacterias de la tuberculosis. El tratamiento de la tuberculosis pulmonar activa siempre involucrará una combinación de muchos fármacos (por lo regular cuatro). Todos los fármacos se continúan hasta que las pruebas de laboratorio muestren qué medicamentos funcionan mejor.
Los fármacos que se utilizan con mayor frecuencia abarcan:
  • Isonizida
  • Rifampina
  • Pirazinamida
  • Etambutol
Otros fármacos que se pueden usar para tratar la tuberculosis abarcan:
  • Amikacina
  • Etionamida
  • Moxifloxacina
  • Ácido paraaminosalicílico
  • Estreptomicina
Usted posiblemente necesite tomar muchas píldoras diferentes en momentos diferentes del día durante 1 año o más. Es muy importante que usted tome las píldoras de acuerdo con las instrucciones del médico.
Cuando las personas no toman sus medicamentos para la tuberculosis como se les recomienda, la infección se vuelve mucho más difícil de tratar. Las bacterias de la tuberculosis pueden volverse resistentes al tratamiento y, algunas veces, los fármacos ya no ayudan a tratar la infección.
Cuando exista una preocupación de que un paciente puede no tomarse todo el medicamento de acuerdo con las instrucciones, es posible que un médico tenga que vigilarlo para que tome los medicamentos recetados. Esto se denomina terapia observada directamente. En este caso, los fármacos se pueden administrar 2 ó 3 veces por semana, como lo recete el médico.
A usted tal vez lo hospitalicen durante 2 a 4 semanas para evitar la propagación de la enfermedad a otros hasta que usted ya no sea contagioso.
Al médico o a la enfermera se le exige por ley reportar su enfermedad de tuberculosis a la secretaría de salud local. El equipo de asistencia sanitaria se asegurará de que usted reciba la mejor atención para su tuberculosis.

Grupos de apoyo

Usted puede aliviar el estrés de la enfermedad uniéndose a un grupo de apoyo donde los miembros comparten experiencias y problemas en común.
Ver: grupos de apoyo para enfermedades pulmonares

Expectativas (pronóstico)

Los síntomas se pueden aliviar en 2 a 3 semanas. Una radiografía de tórax no mostrará este mejoramiento hasta más tarde. El pronóstico es excelente si la tuberculosis pulmonar se diagnostica a tiempo y el tratamiento se inicia rápidamente.

Complicaciones

La tuberculosis pulmonar puede causar daño permanente a los pulmones si no se trata oportunamente.
Los medicamentos usados para tratar la tuberculosis pueden causar efectos secundarios, incluyendo problemas hepáticos. Otros efectos secundarios abarcan:
  • Cambios en la visión
  • Lágrimas y orina de color anaranjado o pardo
  • Salpullido
Se puede hacer un examen de la visión antes del tratamiento, de manera que el médico pueda vigilar cualquier tipo de cambios en la salud de sus ojos con el tiempo.

Situaciones que requieren asistencia médica

Llame al médico si:
  • Usted ha estado expuesto a la tuberculosis
  • Usted desarrolla síntomas de tuberculosis
  • Sus síntomas continúan a pesar del tratamiento
  • Se presentan nuevos síntomas

Prevención

La tuberculosis es una enfermedad que se puede prevenir, incluso en aquellos que han estado expuestos a una persona infectada. La prueba cutánea (PPD) para tuberculosis se emplea en las poblaciones de alto riesgo o en personas que pueden haber estado expuestas a esta enfermedad, como los trabajadores de la salud.
Una prueba cutánea positiva indica exposición a la tuberculosis y una infección inactiva. Discuta la terapia preventiva con su médico. A las personas que han estado expuestas a la tuberculosis se les deben hacer pruebas cutáneas inmediatamente y realizarles un examen de control en una fecha posterior, si el primer examen es negativo.
El tratamiento oportuno es sumamente importante para controlar la propagación de la tuberculosis a partir de aquellos que tengan la enfermedad de tuberculosis activa hacia aquellos que nunca han estado infectados con esta enfermedad.
Algunos países con una alta incidencia de tuberculosis les aplican una vacuna a las personas (llamada vacuna BCG) para prevenir la tuberculosis. Sin embargo, la efectividad de esta vacuna es polémica y no se usa rutinariamente en los Estados Unidos.
A las personas que hayan recibido la vacuna antituberculosa (BCG) aún se les pueden hacer pruebas cutáneas para la tuberculosis. Discuta los resultados del examen (si es positivo) con su médico.

Nombres alternativos

TB; Tuberculosis en los pulmones

norcadiosis pulmonar

Nocardiosis pulmonar

Es una infección del pulmón con la bacteria Nocardia asteroides.

Causas, incidencia y factores de riesgo

La infección por Nocardia se desarrolla cuando uno inhala la bacteria. La infección produce síntomas similares a la neumonía y se puede diseminar a cualquier parte del cuerpo.
Las personas en mayor riesgo de contraer esta infección son las que tienen sistemas inmunitarios debilitados, lo cual incluye aquellas que:
  • Han estado tomando esteroides por un tiempo prolongado.
  • Han tenido un trasplante de órganos.
  • Tienen VIH.
Otras personas que están en riesgo abarcan aquellas que presentan problemas pulmonares crónicos relacionados con el consumo de tabaco, enfisema u otras infecciones como la tuberculosis.

Síntomas

  • Cuerpo entero
  • Sistema gastrointestinal
    • náuseas
    • inflamación del hígado y el bazo (hepatoesplenomegalia)
    • pérdida de peso involuntaria
    • vómitos
  • Pulmones y vías respiratorias
    • la respiración se hace cada vez más difícil (insuficiencia respiratoria)
    • dolor en el pecho que no se debe a problemas cardíacos
    • expectoración con sangre
    • tos con moco
    • respiración rápida
    • dificultad para respirar
  • Músculos y articulaciones
  • Sistema nervioso
    • dolor de cabeza
    • cambio en el estado mental
    • confusión
    • mareo
    • dolor de cabeza
    • convulsiones o crisis epilépticas
  • Piel

Signos y exámenes

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es controlar la infección. Se utilizan antibióticos, pero la respuesta al tratamiento puede ser lenta y se debe continuar con los medicamentos por lo menos durante tres meses. Los pacientes que presenten alergias a los medicamentos necesitarán tomar otros antibióticos.
Es probable que se necesite la cirugía para extirpar o drenar áreas infectadas.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico generalmente es bueno con un diagnóstico y tratamiento rápidos y es desalentador cuando la infección se disemina y el tratamiento se retrasa.

Complicaciones

Situaciones que requieren asistencia médica

Consulte con el médico si tiene síntomas de esta enfermedad. El diagnóstico y tratamiento oportunos pueden mejorar la posibilidad de un buen pronóstico.

Prevención

Tenga cuidado al usar corticosteroides. Utilícelos de manera muy moderada, en las dosis efectivas más bajas y durante el menor tiempo posible.
Es posible que algunos pacientes con un sistema inmunitario deteriorado necesiten tomar antibióticos durante períodos de tiempo prolongados para evitar la reaparición de la infección.

Nombres alternativos

Nocardiosis del pulmón

hipertension pulmonar

Es una presión arterial anormalmente alta en las arterias de los pulmones, lo cual hace que el lado derecho del corazón se esfuerce más de lo normal.

Causas

El lado derecho del corazón bombea sangre a través de los pulmones donde puede recibir oxígeno.
Cuando las pequeñas arterias (vasos sanguíneos) de los pulmones se estrechan, no pueden transportar mucha sangre. Cuando esto sucede, la presión se acumula, lo cual se denomina hipertensión pulmonar.
El corazón necesita trabajar más fuertemente para forzar la circulación de la sangre a través de los vasos en contra de esta presión. Con el tiempo, el lado derecho del corazón puede agrandarse. En algún momento, no fluye suficiente sangre a los pulmones para recoger oxígeno y los síntomas empiezan.
En este momento, se presenta insuficiencia cardíaca que compromete el lado derecho del corazón, lo cual se denomina cor pulmonale.
La hipertensión pulmonar puede ser causada por:
  • Cualquier afección que cause bajos niveles crónicos de oxígeno en la sangre
  • Enfermedades autoinmunitarias que dañan los pulmones, como la esclerodermia o la artritis reumatoidea
  • Ciertas anomalías congénitas del corazón
  • Ciertos medicamentos para dietas
  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Antecedentes de un coágulo sanguíneo en el pulmón
  • Infección por VIH
  • Neumopatía o enfermedad de las válvulas cardíacas
  • Apnea obstructiva del sueño
En muchos casos, la causa se desconoce, en cuyo caso, la afección se conoce como hipertensión arterial pulmonar idiopática (HPI). Ésta es infrecuente y afecta más a las mujeres que a los hombres.
Si es causada por un medicamento o por una afección médica conocida, se denomina hipertensión pulmonar secundaria.

Síntomas

Con frecuencia, la dificultad para respirar o el mareo leve durante la actividad es el primer síntoma.
  • Se puede presentar frecuencia cardíaca rápida (palpitaciones)
  • Con el tiempo, los síntomas ocurren con actividad más ligera o incluso estando en reposo
Otros síntomas abarcan:
Las personas con hipertensión pulmonar informan que tienen días buenos y malos.

Pruebas y exámenes

Un examen físico puede mostrar:
  • Ruidos cardíacos anormales (especialmente un desdoblamiento del segundo tono cardíaco)
  • Dilatación de las venas del cuello
  • Sensación de pulso sobre el esternón
  • Soplo cardíaco
  • Hinchazón de las piernas
  • Inflamación del hígado y el bazo
  • Ruidos respiratorios normales
En las primeras etapas de la enfermedad, el examen puede ser normal o casi normal y la afección puede tomar varios meses para ser diagnosticada. El asma provoca síntomas similares y debe descartarse.
Entre los exámenes se pueden mencionar:

Tratamiento

No existe cura conocida para esta enfermedad y el objetivo del tratamiento es controlar los síntomas. Es importante tratar trastornos médicos que causen hipertensión pulmonar, como apnea obstructiva del sueño, afecciones pulmonares y trastornos de las válvulas del corazón.
Están apareciendo muchas nuevas opciones de tratamiento para la hipertensión arterial pulmonar idiopática (HPI) y otras formas de hipertensión arterial pulmonar. Los medicamentos que se utilizan para tratar esta afección abarcan:
  • Ambrisentan (Letairis)
  • Bosentan (Tracleer)
  • Bloqueadores de los canales del calcio
  • Diuréticos
  • Prostaciclina o medicamentos similares
  • Sildenafil
El médico decidirá cuál es el mejor medicamento para usted. Durante el tratamiento, a usted se le monitoreará muy de cerca para vigilar los efectos secundarios y qué tan bien está respondiendo al medicamento. Nunca deje de tomar los medicamentos sin consultar con el médico.
A algunos pacientes les administran anticoagulantes para reducir el riesgo de coágulos sanguíneos en las venas de las piernas y las arterias del pulmón.
Las personas con casos avanzados de hipertensión pulmonar pueden necesitar oxígeno. Si el tratamiento con medicamentos no funciona, a los candidatos adecuados les puede servir un trasplante de corazón y pulmón o de pulmón solamente.
A medida que la enfermedad progrese, será necesario hacer cambios en el ambiente del hogar y conseguir más ayuda para moverse en la casa.
Otros consejos importantes a seguir:
  • Evite el embarazo
  • Evite las actividades extenuantes y el levantamiento de cosas pesadas
  • Evite viajar a grandes altitudes
  • Mantenga al día las vacunas anuales antigripal y antineumocócica contra la neumonía
  • Deje de fumar

Pronóstico

El pronóstico a largo plazo ha sido desalentador, pero las nuevas terapias pueden producir mejores resultados. Algunas personas con esta afección pueden padecer insuficiencia cardíaca progresiva que puede llevar a la muerte.
Se recomienda evitar el embarazo.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si:
  • Comienza a presentar dificultad para respirar con la actividad
  • La dificultad para respirar empeora
  • Presenta dolor torácico
  • Desarrolla otros síntomas
La mayoría de las personas con hipertensión pulmonar primaria se tratan en centros que se especializan en el cuidado de estos pacientes.

Nombres alternativos

Hipertensión arterial pulmonar; Hipertensión pulmonar primaria esporádica; Hipertensión pulmonar primaria familiar; Hipertensión arterial pulmonar idiopática; Hipertensión pulmonar primaria; HPP; Hipertensión pulmonar secundaria

edema pulmonar

Edema pulmonar

Es una acumulación anormal de líquido en los alvéolos pulmonares que lleva a que se presente dificultad para respirar.

Causas

El edema pulmonar generalmente es causado por insuficiencia cardíaca. A medida que el corazón deja de funcionar, la presión en las venas que pasan a través del pulmón comienza a elevarse.
A medida que el corazón falla, la presión en las venas que atraviesan los pulmones comienza a elevarse. A medida que la presión en estos vasos sanguíneos se incrementa, el líquido es empujado hacia los espacios de aire (alvéolos) en los pulmones. Este líquido interrumpe el movimiento normal del oxígeno a través de los pulmones, provocando dificultad para respirar.
El edema pulmonar puede ser causado por daño directamente al pulmón, como el causado por gas tóxico o infección severa, como efecto secundario de medicamentos o el resultado de un trauma mayor. El daño pulmonar con la acumulación de líquido en el cuerpo también se observa en la insuficiencia renal. Hacer ejercicio a grandes alturas también puede causar edema pulmonar.
El edema pulmonar también puede ser una complicación de un ataque cardíaco, filtración o estrechamiento de las válvulas cardíacas (aórtica o mitral) o cualquier enfermedad cardíaca que ocasione ya sea debilitamiento o rigidez del miocardio (miocardiopatía).

Síntomas

Síntomas adicionales que pueden estar asociados con esta afección:

Pruebas y exámenes

El médico llevará a cabo un examen físico y utilizará un estetoscopio para auscultar los pulmones y el corazón. Se puede detectar lo siguiente:
  • Sonidos crepitantes en los pulmones llamados estertores
  • Ruidos cardíacos anormales
  • Aumento de la frecuencia cardíaca (taquicardia)
  • Coloración pálida o azulosa de la piel (palidez o cianosis)
  • Respiración rápida (taquipnea)
Los posibles exámenes abarcan:
  • Conteo sanguíneo completo (CSC) para verificar la presencia de anemia y reducción en el conteo de glóbulos rojos
  • Otros exámenes de sangre para medir las químicas sanguíneas y la función renal
  • Niveles de oxígeno en la sangre (oximetría y gasometría arterial): bajos en pacientes con edema pulmonar
  • Una radiografía de tórax que puede revelar líquido en o alrededor del espacio pulmonar o un agrandamiento del corazón
  • Electrocardiografía (ECG) para detectar ritmo cardíaco anormal o evidencia de un ataque cardíaco
  • Ecografía del corazón (ecocardiografía) para ver si hay un músculo cardíaco débil, filtración o estrechamiento de las válvulas cardíacas o líquido alrededor del corazón

Tratamiento

El oxígeno se administra por medio de una mascarilla o de diminutos tubos plásticos (cánulas) colocados en la nariz. Igualmente, se puede poner un tubo de respiración en la tráquea y es posible que se necesite un respirador (ventilador).
Se debe identificar y tratar rápidamente la causa del edema. Por ejemplo, si un ataque cardíaco ha causado la afección, se debe tratar y estabilizar el corazón.
Casi siempre se administran medicamentos, llamados diuréticos, los cuales le ayudan al cuerpo a eliminar el exceso de líquidos. De igual manera, se pueden administrar medicamentos para fortalecer el miocardio, controlar su ritmo o aliviar la presión sobre el corazón.

Pronóstico

Algunos pacientes posiblemente necesiten usar un respirador durante mucho tiempo, lo cual puede llevar a daño en el tejido pulmonar.
La insuficiencia renal y el daño a otros órganos mayores puede ocurrir si no se restaura rápidamente el flujo de sangre y oxígeno. Sin tratamiento, esta afección puede ser mortal.

Posibles complicaciones

Algunos pacientes pueden necesitar el uso de un respirador durante un tiempo prolongado. Sin tratamiento, esta afección puede ser mortal.

Cuándo contactar a un profesional médico

Acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (el 911 en los Estados Unidos) si tiene problemas para respirar.

Prevención

Si usted padece una enfermedad que puede llevar a un edema pulmonar o a debilidad del miocardio, tome todos los medicamentos de acuerdo con las instrucciones del médico. El hecho de seguir una dieta saludable, baja en sal y grasa, puede disminuir significativamente el riesgo de desarrollar esta afección.

Nombres alternativos

Congestión pulmonar; Congestión del pulmón; Agua en el pulmón

neumonia

Neumonía

Es una afección respiratoria en la cual hay una infección del pulmón.
La neumonía extrahospitalaria se refiere a la que se presenta en personas que no estuvieron recientemente en el hospital u otro centro de atención en salud (clínica particular, centro de rehabilitación).
Ver también: neumonía intrahospitalaria

Causas

La neumonía es una enfermedad común que afecta a millones de personas en los Estados Unidos cada año. Los gérmenes llamados bacterias, virus y hongos pueden causar la neumonía.
Las formas como usted puede contraer esta enfermedad abarcan:
  • Las bacterias y virus que viven en la nariz, los senos paranasales o la boca pueden propagarse a los pulmones.
  • Usted puede inhalar algunos de estos gérmenes directamente hacia los pulmones.
  • Usted inhala alimento, líquidos, vómito o secreciones desde la boca hacia los pulmones (neumonía por aspiración)
La neumonía causada por bacterias tiende a ser la más grave. En los adultos, las bacterias son la causa más común de neumonía.
  • El germen causante de neumonía más común en adultos es el Streptococcus pneumoniae (neumococo).
  • La neumonía atípica, con frecuencia llamada neumonía errante, es causada por bacterias tales como Legionella pneumophila, Mycoplasma pneumoniae y Chlamydophila pneumoniae.
  • La neumonía por Pneumocystis jiroveci algunas veces se ve en personas cuyo sistema inmunitario está alterado (debido al SIDA o a ciertos medicamentos que inhiben el sistema inmunitario).
  • Staphylococcus aureus, Moraxella catarrhalis, Streptococcus pyogenes, Neisseria meningitidis, Klebsiella pneumoniae o Haemophilus influenzae son otras bacterias que pueden causar neumonía.
  • La tuberculosis puede causar neumonía en algunas personas, sobre todo aquéllas con un sistema inmunitario débil.
Los virus también son una causa frecuente de neumonía, sobre todo en bebés y niños pequeños.
Ver también: virus sincicial respiratorio
Los factores de riesgo (afecciones que aumentan las probabilidades de contraer neumonía) abarcan:

Síntomas

Los síntomas más comunes de neumonía son:
  • Tos (con algunas neumonías usted puede expectorar una mucosidad amarillenta o verdosa o incluso moco con sangre)
  • Fiebre que puede ser leve o alta
  • Escalofríos con temblores
  • Dificultad para respirar (puede únicamente ocurrir cuando sube escalas)
Los síntomas adicionales abarcan:
  • Confusión, especialmente en las personas de mayor edad
  • Sudoración excesiva y piel pegajosa
  • Dolor de cabeza
  • Inapetencia, baja energía y fatiga
  • Dolor torácico agudo o punzante que empeora cuando usted respira profundamente o tose

Pruebas y exámenes

Si usted tiene neumonía, es posible que esté haciendo un esfuerzo para respirar o que esté respirando rápido.
Las crepitaciones se escuchan al auscultar el tórax con el estetoscopio. También se pueden escuchar otros ruidos respiratorios anormales a través del estetoscopio o a través de una percusión (dar golpecitos con los dedos sobre la pared torácica).
El médico probablemente ordenará una radiografía del tórax si tiene sospechas de neumonía.
Algunos pacientes pueden necesitar otros exámenes, como:

Tratamiento

El médico debe decidir primero si usted necesita o no estar en el hospital. Si usted recibe tratamiento en el hospital, recibirá líquidos y antibióticos por vía intravenosa, oxigenoterapia y posiblemente tratamientos respiratorios. Es muy importante que los antibióticos se empiecen poco después de ingresar al hospital.
Usted tiene mayor probabilidad de ser hospitalizado si:
  • Tiene otro problema de salud serio
  • Tiene síntomas graves
  • Es incapaz de cuidar de sí mismo en casa o es incapaz de comer o beber
  • Es un niño pequeño o tiene más de 65 años
  • Ha estado tomando antibióticos en casa y no está mejorando
Sin embargo, muchas personas pueden tratarse en casa. Si las bacterias están causando la neumonía, el médico intentará curar la infección con antibióticos. Puede ser difícil para el médico saber si usted tiene una neumonía viral o bacteriana, de manera que puede recibir antibióticos.
Algunas veces, a los pacientes con neumonía leve que por lo demás son sanos se los trata con antibióticos macrólidos orales (azitromicina, claritromicina o eritromicina).
A los pacientes con otras enfermedades serias, como cardiopatía, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o enfisema, nefropatía o diabetes con frecuencia se les administra uno de los siguientes medicamentos:
  • Fluoroquinolona (levofloxacina [Levaquin], gemifloxacina [Factive] o moxifloxacina [Avelox]).
  • Amoxicilina o amoxicilina-clavulanato en dosis altas más un antibiótico macrólido (azitromicina, claritromicina o eritromicina).
  • Antibióticos de cefalosporina (por ejemplo, cefuroxima o cefpodoxima) más un macrólido (azitromicina, claritromicina o eritromicina)
Si la causa es un virus, los antibióticos típicos no serán eficaces. Algunas veces, sin embargo, el médico puede usar medicamentos antivirales.
Usted puede tomar estas medidas en el hogar:
  • Controlar la fiebre con ácido acetilsalicílico (aspirin), antinflamatorios no esteroides (AINES, tales como ibuprofeno o naproxeno) o paracetamol. No le dé ácido acetilsalicílico a los niños.
  • No tomar antitusígenos sin hablar primero con el médico, ya que pueden dificultarle al cuerpo la expectoración del esputo extra.
  • Beber mucho líquido para ayudar a aflojar las secreciones y sacar la flema.
  • Descansar mucho. Procure que otra persona realice las tareas domésticas.

Pronóstico

Con tratamiento, la mayoría de los pacientes mejora al cabo de dos semanas. Los pacientes de edad avanzada o débiles pueden necesitar tratamiento por más tiempo.
Las personas que tienen mayor probabilidad de tener neumonía complicada abarcan:
  • Adultos mayores o niños muy pequeños
  • Personas cuyo sistema inmunitario no trabaja bien
  • Personas con otros problemas médicos serios, como diabetes o cirrosis del hígado
Es posible que el médico quiera constatar que la radiografía del tórax vuelva a ser normal después de tomar una tanda de antibióticos. Sin embargo, pueden pasar muchas semanas para que las radiografías se aclaren.

Posibles complicaciones

Las posibles complicaciones abarcan:
  • Síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), una forma grave de insuficiencia respiratoria
  • Empiemas o abscesos pulmonares que son complicaciones de la neumonía poco frecuentes, pero graves. Ocurren cuando se forman cavidades de pus alrededor o dentro del pulmón, y algunas veces pueden requerir drenaje con cirugía.
  • Insuficiencia respiratoria que requiere un respirador o ventilador.
  • Sepsis, una afección en la cual hay hinchazón (inflamación) incontrolable en el cuerpo, lo cual puede llevar a insuficiencia de órganos.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si presenta:
  • Síntomas respiratorios que están empeorando.
  • Dificultad para respirar, escalofríos o fiebres persistentes.
  • Respiración rápida y con dolor.
  • Tos que produce moco sanguinolento o de color mohoso.
  • Dolor de pecho que empeora al toser o inhalar.
  • Sudores nocturnos o pérdida de peso inexplicable.
  • Signos de neumonía y un sistema inmunitario debilitado, como con VIH o quimioterapia.
Es posible que los bebés con neumonía no presenten tos. Llame al médico si el bebé hace ruidos roncos o si el área debajo de la caja torácica se está retrayendo mientras respira.

Prevención

Lávese las manos frecuentemente, en especial después de sonarse la nariz, ir al baño, cambiar pañales y antes de comer o preparar alimentos.
No fume, ya que el tabaco daña la capacidad del pulmón para detener la infección.
Las vacunas pueden ayudar a prevenir la neumonía en los niños, los ancianos y personas con diabetes, asma, enfisema, VIH, cáncer u otras afecciones crónicas:
  • Una droga llamada Synagis (palivizumab) se le administra a algunos niños menores de 24 meses para prevenir neumonía causada por el virus sincicial respiratorio.
  • Vacuna antigripal que previene la neumonía y otros problemas causados por el virus de la influenza. Se debe administrar anualmente para proteger a la persona contra nuevas cepas virales.
  • Vacuna Hib que previene la neumonía en niños a causa del Haemophilus influenzae tipo b.
  • Vacuna antineumocócica (Pneumovax, Prevnar) reduce las probabilidades de contraer neumonía a causa del Streptococcus pneumoniae.
Si usted tiene cáncer o VIH, hable con el médico acerca de las formas adicionales de prevenir la neumonía y otras infecciones.

Nombres alternativos

Bronconeumonía; Neumonía extrahospitalaria

cancer pulmonar

Cáncer pulmonar de células pequeñas

Es un tipo de cáncer pulmonar de crecimiento rápido. Se disemina mucho más rápidamente que el cáncer pulmonar de células no pequeñas.
Existen tres tipos diferentes de este cáncer:
  • Carcinoma de células pequeñas (cáncer de células en avena)
  • Carcinoma mixto de células pequeñas y grandes
  • Carcinoma combinado de células pequeñas
La mayoría de los cánceres pulmonares de células pequeñas corresponden al primer tipo.

Causas

Alrededor del 15% de todos los casos de cáncer pulmonar son cáncer pulmonar de células pequeñas. Este tipo de cáncer es ligeramente más común en los hombres que en las mujeres.
Casi todos los casos de este tipo de cáncer se deben al consumo de cigarrillo y es poco común en aquellas personas que nunca han fumado.
El cáncer pulmonar de células pequeñas es la forma de cáncer pulmonar más agresiva y generalmente comienza en los conductos aéreos (bronquios) en el centro del tórax. Aunque las células cancerosas son pequeñas, crecen rápidamente y forman tumores grandes. Estos tumores a menudo se diseminan con rapidez a otras partes del cuerpo, incluyendo el cerebro, el hígado y el hueso.

Síntomas

Otros síntomas que pueden ocurrir con esta enfermedad son:

Pruebas y exámenes

El médico llevará a cabo un examen y hará preguntas acerca de la historia clínica. Le preguntarán si fuma y, de ser así, qué cantidad y por cuánto tiempo lo ha hecho.
Al escuchar el tórax con un estetoscopio, el médico algunas veces puede oír líquido alrededor de los pulmones o áreas de atelectasia pulmonar parcial. Cada uno de estos hallazgos podría, aunque no siempre, sugerir la presencia de cáncer.
El cáncer pulmonar de células pequeñas generalmente se ha diseminado a otras partes del cuerpo para el momento en que se diagnostica.
Los exámenes que se pueden llevar a cabo son, entre otros, los siguientes:
En algunos casos, es posible que el médico necesite extraer un pedazo de tejido de los pulmones para su análisis bajo el microscopio, lo cual se denomina biopsia. Existen varias formas de hacer esto:
Generalmente, si la biopsia revela la presencia de cáncer, se harán más estudios imagenológicos para determinar la fase de éste. (Fase significa qué tan grande está el tumor y qué tan lejos se ha diseminado.) Sin embargo, el sistema de estadificación tradicional, que utiliza números para decir qué tan mal está el cáncer, por lo regular no se usa para pacientes con cáncer pulmonar de células pequeñas. En lugar de esto, este cáncer se agrupa ya sea como:
  • Limitado (el cáncer sólo está en el tórax y se puede tratar con radioterapia)
  • Extenso (el cáncer se ha diseminado por fuera del tórax)
La mayoría de los casos son extensos.

Tratamiento

Debido a que el cáncer pulmonar de células pequeñas se disemina rápidamente a través del cuerpo, el tratamiento tiene que incluir medicamentos que destruyan las células cancerosas (quimioterapia), tomados por vía oral o inyectados en el cuerpo.
  • La quimioterapia se puede combinar con radioterapia de los pulmones en personas que tengan enfermedad limitada.
  • Los fármacos más comúnmente empleados en los Estados Unidos son etopósido ya sea con cisplatino o carboplatino.
Debido a que la enfermedad generalmente se ha propagado para el momento en que se hace el diagnóstico, a muy pocos pacientes con este tipo de cáncer les sirve la cirugía. La cirugía sólo se considera cuando hay sólo un tumor que no se ha diseminado. Después de la cirugía, se necesitará radio y quimioterapia.
El tratamiento combinado de quimioterapia y radioterapia se administra a personas con un cáncer pulmonar de células pequeñas extendido. Sin embargo, el tratamiento sólo ayuda a aliviar los síntomas y no cura la enfermedad.
Con frecuencia, el cáncer pulmonar de células pequeñas puede ya haberse propagado al cerebro, aun cuando no haya síntomas u otros signos de cáncer allí. Como resultado, la radioterapia al cerebro se puede administrar a algunos pacientes con cánceres más pequeños o a aquellos que tuvieron una buena respuesta en el primer ciclo de quimioterapia. Este método se denomina radioterapia craneal profiláctica (PCI, por sus siglas en inglés).

Grupos de apoyo

Para buscar información y recursos adicionales, ver grupos de apoyo para el cáncer.

Pronóstico

El pronóstico depende de cuánto se haya diseminado el cáncer pulmonar.
Sin tratamiento, la supervivencia promedio es de dos a cuatro meses. El tratamiento a menudo puede prolongar la vida de 6 a 12 meses en pacientes con enfermedad extensa. Aproximadamente el 10% de los pacientes con diseminación limitada no mostrará ninguna evidencia de cáncer a los dos años.
Este tipo de cáncer es bastante mortal y sólo alrededor del 6% de las personas que lo padecen todavía están vivas 5 años después del diagnóstico.

Posibles complicaciones

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si tiene síntomas de cáncer pulmonar (en particular si fuma).

Prevención

Si fuma, deje de hacerlo. Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar. Además, usted debe tratar de evitar el tabaquismo pasivo.
No se recomiendan las pruebas de detección de rutina para el cáncer pulmonar. Se han hecho muchos estudios para analizar esta idea, pero los médicos han concluido que, en este momento, las pruebas de detección no ayudarían a mejorar las probabilidades de curación para una persona.

Nombres alternativos

Cáncer de pulmón de células pequeñas; Carcinoma microcítico de pulmón; SCLC

bronquitis cronica

La bronquitis crónica es una enfermedad inflamatoria de los bronquios respiratorios asociada con exposición prolongada a irritantes respiratorios no específicos, incluyendo microorganismos y acompañado por hipersecreción de moco y ciertas alteraciones estructurales en el bronquio, tales como fibrosis, descamación celular, hiperplasia de la musculatura lisa, etc. 
sintomas: es definido clínicamente por la presencia de tos que produce expectoración durante al menos tres meses al año por más de dos años.1 Puede presentarse con o sin sangre y conlleva en casi todos los casos no tratados a una insuficiencia respiratoria, edemas de las extremidades, en particular los pies y cor pulmonale.2 La bronquitis crónica simple, aquella que cursa sin obstrucción no entraría en el concepto de EPOC.

 
 

TRATAMIENTO EN BRONQUITIS CRÓNICA
Es importante aclarar que la bronquitis crónica no tiene cura y el objetivo principal del tratamiento va dirigido a disminuir el progreso de la enfermedad, las posibles complicaciones y, en los casos de suma gravedad, reducir el número de hospitalizaciones.
¿CÓMO PUEDE COLABORAR USTED MISMO EN SU BIENESTAR
Evitar el contacto con los agentes desencadenantes como el cigarrillo mejorará notablemente sus síntomas. Por ejemplo se dará cuenta de que la excesiva cantidad de flema que antes presentaba con la tos, disminuye; que la fatiga será menor, las infecciones respiratorias serán menos frecuentes y pasará mejores noches con menos accesos de tos y sudoración.
  1. Abandonar el cigarrillo y en lo posible evitar que otras personas fumen en su presencia es la primera y gran medida que usted debe implementar.
  2. Si su sitio de trabajo es un lugar muy contaminado con mucho polvo y aire polucionado, comente el problema con su jefe, para tomar las medidas de protección necesarias para su salud. Contemple la idea de cambiar de trabajo si es posible.